Innsbruck

Tirurírurí (sonido de armónica). Hoy con todos vosotros una nueva entrada de La Violeta por el mundo.

En esta ocasión voy a hablaros de la ciudad de Innsbruck (Austria), de la que me llamaron la atención tres cuestiones:

  1. Es pequeñita.
  2. Las montañas. Me explico, los edificios no es que sean los típicos europeos, pero casi. La diferencia con el resto de ciudades es que por encima de las construcciones de estas otras no hay nada (el centro de Europa es bastante llano). Pero aquí, sobre los tejados, se podían ver las altas montañas y el contraste me llamó la atención.
  3. Lo bien organizada que está de cara al turismo.

Como os he comentado, Innsbruck es una ciudad de tamaño reducido que se puede ver cómodamente en un día. Nosotros entre que llegamos, dejamos las maletas y demás… nos pusimos a verla a eso de las 12.00, y a las 19.00 cerraban todos los establecimientos   :s     Pero aún así nos dio tiempo de sobra.

Lo primero que hicimos fue ir al hotel, cuyo nombre era Café Pensión Alpina. Yo sabía que estaba a las afueras del centro, pero cuando el GPS empezó a hacernos subir y subir por la ladera de una montaña… lo primero que me dijo el Señor Esquiador, fue: “¿Dónde narices buscaste el hotel?” (glups). En mi defensa argumenté que había tratado de equilibrar calidad/precio, y que por eso me había tenido que ir un poco a las afueras…

hotel café pensión alpina

Bueno, lo que a priori parecían un cúmulo de desventajas, al final resultó ser todo lo contrario, ya lo veréis.

El hotel estaba situado junto a un parking exterior público que costaba 6€ el día. Después he leído por Internet que por las calles de detrás se podía encontrar sitio de manera gratuita, pero bueno, nosotros andábamos cargadísimos de maletas y tampoco era tanto dinero.

Hasta las 14.00 h. no podíamos hacer el check-in, así que le dijimos a la mujer si podíamos dejarle ahí mismo las maletas para comenzar a hacer turismo (eran las 12.00 h.), y nos dijo que sí.

La cuestión es que el hotel está justo delante de la estación en la que se unen el telecabina que sube a las montañas, con el funicular que baja al centro, y que además de vender tiquets para estos dos medios de transporte, vende la Innsbruck Card.

estación funicular

(Como podéis ver la foto está tomada desde el parking, a la derecha está el hotel y a la izquierda la estación).

La tarjeta cuesta 33 euros, pero trae cuenta, y más teniendo en consideración que sólo el funicular para bajar al centro (un viaje) son 4,60 €, y que cosas como el zoo (10 €), el autobús turístico (12 €), el salto de esquí (9,50 €)… las incluye.

Bueno, el caso es que la compramos y subimos a la cima de la montaña cogiendo para ello dos telecabinas.

telecabina

Una vez arriba pudimos disfrutar de una preciosa naturaleza y fauna.

montañas cuervopanorámica de Innsbruckovejasalto de esquí  (Lo que se ve en la parte central es el salto de esquí).

Después de estar un ratillo por allí, cogimos de nuevo los telecabinas para bajar y, en la estación que actúa de empalme (que como os he dicho está justo delante del hotel), cogimos el funicular y nos bajamos en la primera parada: el zoo alpino, que aunque pequeñito, tiene bastante variedad de animales típicos de la zona.

funicular 1funicular 2

alce bisonte pájaro carpintero lobo jabato búho

Después descendimos un par de paradas más y a la salida de la estación cogimos el “bus turístico” (como veis se enlaza un transporte con otro). Lo pongo entre comillas porque no era el típico bus turístico con dos plantas, con el techo descubierto, sino que era un bus de línea, normal y corriente, en el que te subías (tanto turistas como gente de a pie) y, si querías, cogías unos auriculares situados en una cesta detrás del conductor, para enchufarlos en el respaldo del asiento de delante. A continuación, y mientras el vehículo hacía un recorrido alrededor de la ciudad, podías ir escuchando una grabación en el idioma seleccionado, que iba explicando lo hitos por los que se iba pasando.

Lo malo del bus es que en algunas paradas subía mucha gente (incluso con el carro de la compra) y con el parloteo y demás costaba escuchar la locución. Lo bueno es que en algunos sitios de interés hacía una parada de 10 minutos que te permitía apearte y echarle un vistazo al monumento en cuestión y, o bien volver a subirte al transporte y seguir el recorrido, o bien quedarte en el sitio para verlo en mayor profundidad. Eso es lo que hicimos con el salto de esquí, que nos bajamos para disfrutarlo con calma.

P1000234

panorámica desde el salto de esquí

(Esta panorámica es justo al contrario que la que os he enseñado antes. Es decir, en esta se ve las montañas que habíamos visitado por la mañana).

A continuación volvimos a coger el bus turístico y nos bajamos en el centro histórico para visitarlo. Paseamos, vimos tiendas, el famoso Tejadillo de Oro, compramos algún regalito, pero no subimos a la Torre de la Ciudad porque estábamos derrotados.

* Nota: a mi madre que es súper fan de Sissi Emperatriz le compré un platillo en el que aparecía ella junto a Francisco José, jeje.

Innsbruck 2 Innsbruck 3 Innsbruck 4 Innsbruck 5 Innsbruck 6 Innsbruck 7 Innsbruck tejadillo de oro

A las 19.00 h., como todo cerraba, nos fuimos a coger el funicular para subir al hotel y lo hicimos por los pelos porque era el último (fiu).

Y finalmente voy a hablaros del hotel. Al respecto sólo puedo deciros que es un sitio correcto en cuanto a calidad/precio. Sabéis que me fijo mucho en la decoración, pues bien, nada que reseñar al respecto. Un establecimiento corriente, pero limpio, y como os he dicho al principio, muy bien situado.

Como curiosidad, comentaros que el baño está integrado en la habitación y solo lo separa de la cama una pared de cristal. Es decir, intimidad cero, así que si vais con otra persona ya podéis tener confianza con él/ella, jeje.

habitación 1 habitación 2 habitación 3 habitación 4 habitación 6

Puntualizar que las vistas desde la ventana eran chulísimas y que la cena, aunque no estaba incluída en el precio de la habitación (se me ha olvidado decir que el hotel disponía de un bar abierto a todo el mundo), fue económica y abundante. De hecho no nos la pudimos ni terminar.

En definitiva, mi experiencia al visitar Innsbruck ha sido positiva. Me parece un ciudad pequeña pero con encanto y muy bien organizada de cara a facilitar la visita al turista. Considero que en una jornada se puede ver bien y que puede ser una buena opción para hacer una excursión de un día si os encontráis pasando las vacaciones en Múnich o en la zona de Hintertux.

* Un dulce besito *

la violeta firma

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s